Voy de sorpresa en sorpresa. Hace una semana, más o menos, me enteré que cierta cadena de supermercados, cuyo nombre no recuerdo, empezó a ordenar los estantes de una manera atípica, digamos, para lo que se estila en el gremio.
Esta cadena, ha puesto al lado de la zona de entrada todas las ofertas de las que dispone ordenadas de forma temática y con los productos que más se consumen al principio… y a la altura de la vista :o. ¡Revolucionario!
No contentos con esta iniciativa, han quitado esa sabia tendencia de los carritos a irse hacia un lado, y ahora el usuario tiene pleno control sobre ellos.
O son unos visionarios o piensan que los usuarios no son estúpidos y que cuanto antes compren, antes dejarán sitio para los demás.
Otro ejemplo de aplicación del sentido común a campos donde la manipulación de los usuarios es un arte, es el de los anuncios de TV.
En los tiempos de la cadena única, los anuncios tenían una duración razonable. No había ni competencia, ni una excesiva necesidad de dinero. Luego, se pasó a exprimir al espectador, con bloques de anuncios contínuos que apenas permiten ver las películas, bloques de anuncios asimétricos (cortos al principio y eternos cuando ya se tiene enganchado al espectador), publicidad más o menos subliminal, patrocinios de series… Y por fin, entradillas a anuncios del tipo:
Volvemos en 60 segundos… 59… 58….
¡Genial! ¡La invención de la rueda!.
Sabiendo lo que duran los anuncios puedo calcular si me da tiempo a hacer algo, y si son sólo 30 segundos… pues puedo esperar, ni siquiera tengo que hacer zapping, es poco tiempo y me puedo perder el comienzo.
Y ayer… ayer, fue el gran día. Me atraparon. Vi un anuncio y lo vi porque quise. ¿El método?
Volvemos en 1 anuncio.
¡Un (1) anuncio! Siendo sólo 1 no me puedo mover del sitio ni de la cadena. Bravo por la ETB.
Ahora tengo que ir un día de estos a IKEA y ver si soy capaz de salir de su laberinto en menos de 1 hora… deseadme suerte.
…The Times They Are a-Changin’