Es más fácil destruir que crear. Eso es lo que opino, y alguna vez creo que lo discutimos.
Son 6 años de matrimonio y muchos más de noviazgo, es normal que acabe llegando el hastío. Nada es para siempre y menos que nada el matrimonio.
Abro el grifo del agua caliente y empiezo a lavarme las manos
Los últimos 2 años hemos estado intentando tener hijos. Ella trabaja y yo también, pero hemos hecho cálculos, y podemos criar a un niño. Si, seguro, podemos criar a un niño, incluso a una pareja. Creo que estamos preparados. A mi me hace mucha ilusión. A ella no tanto.
El agua fluye mientras me enjabono. Mancha más de lo que pensaba.
2 años intentándolo sin éxito. La relación se enrarece. Discutimos más. Nos evitamos, llegamos tarde con cualquier excusa, ("lo siento cariño. Tengo mucho trabajo atrasado y me quedaré hasta tarde en la oficina"). Cada vez hay más gritos, discusiones, peleas. Es normal. Creo.
Procuro estar solo siempre que puedo. Leo algo, descubro cosas nuevas, me arrepiento del tiempo perdido.
Por fin ha salido toda la sangre. Se queda entre las uñas, seca. Nunca creí que costase tanto. ¿Qué haré con la ropa?. Tendré que tirarla, porque no creo que estas manchas se quiten. Una pena, me encantaba esta camisa.
Imagino que ahora tendré más tiempo, podré crear, empezar de nuevo. Tengo tiempo, tengo todo el tiempo del mundo.
Me siento a esperar a la policía. Llegarán de un momento a otro.
Creo que era de una película:
Hoy necesitaba destrozar algo bonito.
