Recientemente he estado leyendo bastantes posts acerca de las implicaciones que tiene pasar de simple currito (ya sea por tu cuenta o por cuenta ajena) a responsable o gestor.
En la mayoría de estos artículos se centran más en el proceso de “abandono” de las tareas que normalmente venía realizando el implicado y cómo se han ido adaptando a las nuevas tareas y responsabilidades.
Eso está muy bien. Ciertamente dejas de picar código (o lo que te toque) y empiezas a ir más a reuniones que antes, y muchas veces ahora, considerabas absurdas y una pérdida de tiempo, planificaciones, documentación,… Vamos que pierdes el contacto con la magia que es por lo que, no nos engañemos, empezaste en esto.
Todo esto, como digo, es más o menos evidente y quizá lo que conviene saber es si puedes soportarlo o no. Hay gente a la que no le gusta y eso no supone ningún retroceso en la carrera profesional de nadie, y siguen siendo felices con lo que hacen. ¿No es eso de lo que se trata?.
Soy un buen programador, ergo, soy un buen gestor
Por supuesto. Si hombre si. Eso es algo así como tengo mi piso muy ordenado, ergo, soy un estupendo arquitecto
.
Los dos conceptos no tienen porqué estar relacionados. Puede que veas el ¿ascenso? como un premio. Ya sabes, más dinero, glamour, chicas atractivas a tu alrededor, la gente te hace caso… ¡aaahhh la fama!.
Pues ya puedes atarte los machos, porque puedes ser un estupendo programador (diseñador, harrijasotzaile, …) y un perfecto incompetente como gestor. Te has fijado en los distintos responsables que has tenido y sabes lo que han hecho mal y lo que no.
No seas patán y espabila en cabeza ajena, no cometas los mismos errores.
No gestionas proyectos, gestionas personas
Esto seguro que no te lo han dicho, ¿verdad?
Egos, personalidades diferentes, problemas, estados de ánimo… Tú eres tu equipo y su relación interpersonal y con el resto de los departamentos es lo que va a hacer que el proyecto (grande, pequeño, alto, bajo,…) vaya para adelante o queda atascado en la mitad del fango.
El buenrollismo hay que trabajarlo día a día, y si la fama cuesta, no tienes ni idea de lo que supone mantener a un equipo unido y colaborando. Y además te tienen que respetar y hacer caso.
Antes protestabas, te cagabas en la madre del topo y tan contento.
Ahora te reúnes, hablas con la gente, comentas la jugada, haces de poli bueno, de poli malo, de ladrón apaleado, de chico de los recaos, de pringadillo, de superhéroe, de Dios, de… Ah, y las protestas ya te las puedes meter por donde tú y yo sabemos que nadie está aquí para aguantar tus cuitas, majete.
Ca un es ca un y k2 una canoa
De una evidencia aplastante.
No puedes tratar a todo el mundo igual porque no todos somos iguales. No utilices la misma vara de medir para todo el mundo, porque lo único que vas a conseguir es quemar a la gente, perderla.
Considera las mejoras que hace cada uno, el esfuerzo y también el trabajo que ha sacado adelante, claro. Individualiza todo, porque no hay 2 personas iguales (quitando la gente de OT).
Y ahora que ya tienes un mini-manual de uso, ya puedes lanzarte al circo… a ver lo que les duras a los leones.