.mobi, un dominio absurdo

DotMobiCada cierto tiempo surge la necesidad de crear un nuevo dominio que siempre es bien recibido por las empresas que se dedican a su venta y con una mueca de disgusto de aquellas empresas que se ven obligadas a registrarlo para así­ proteger su dominio.

Un sacaperras, vamos.

La penúltima idea feliz a sido el .mobi, que a roto la baraja aún más que el .cat, e identifica a dispositivos.

La críica es obvia, ¿y por qué no hay un .psp para la Play Station? O mejor, y más lógico aún, un .ie para aquella información que sólo se ve con Internet Explorer. El .tv, ya está cogido, mala suerte, pero se puede probar un .wii, .psp, .pda (que no es lo mismo que un móvil), …

Pues nada, que si alguien quiere coger sasaeh.mobi y donármelo, se lo agracederé 0 o 1.

Nota: La extensión .ie, pertenece a Irlanda, pero todavía no está liberada.

Filtros anti-spam para el correo

Ante la avalancha de SPAM que se recibe a diario, si no tienes un buen filtro anti-spam (no, no me vale el de GMail… ¡quien lo pillara!), seguro que acabas bastante harto de la cantidad de basura que se recibe.

Puedes eliminar bastante de este correo no deseado, simplemente mediante filtros.

Hay 3 cabeceras en los correos que contienen una indicación sobre el potencial grado de spam del correo que recibes:

  • X-Spam-Flag. YES o NO. En un mundo ideal, con ésto debería bastar. Recuerda: no estamos en un mundo ideal.
  • X-Spam-Level. Tiene una serie de asteriscos (*) que indica la posibilidad de que el correo recibido sea SPAM. Cuanto más haya, más posibilidades hay de que sea SPAM. Ahora mismo yo elimino todo aquel correo que llegue con 3 asteriscos o más, i.e. X-Spam-Level contiene ***, para que nos entendamos.
  • X-Spam-Status. Es el equivalente al X-Spam-Level pero con un valor numérico (X-Spam-Status: hits=3.623).

Más:

Nota: Sólo funciona con SpamAssasin… ¡hey!, ¡nadie dijo que fuera perfecto!

Webs multidioma, ¿hacen falta?

¿Hacen falta? ¡Por supuesto!. Pero la pregunta no es esa, la pregunta es ver cuándo hacen falta y si tenemos los recursos necesarios para mantenerlas.

Revisando las estadísticas anuales de una web multi-idioma a la que tengo acceso, he podido ver que las visitas a páginas en español son prácticamente testimoniales… ¡testimoniales! ¡con el trabajo y el dinero que ha llevado crearlas!.

El producto tiene una clara vocación internacional y la web está en inglés y castellano, pero claro, aquí güi spik inglis lo justito, así que todo se hace en castellano y luego se manda a traducir.

Mantener una web en un sólo idioma ya es costoso… pasarse al multi-idioma puede ser inmanejable si el sitio se actualiza frecuentemente, así­ que, por muy ambicioso que sea tu proyecto, por mucha vocación internacional que tenga, piensa si merece la pena hacerlo en más de un idioma.

Si tienes vocación internacional, el inglés es lo tuyo, luego ya irás traduciendo (o deja que la ‘comunidad’ lo haga por ti) a los distintos idiomas. Hasta alguien tan chovinista como un francés lo hace, si por medio el vil metal.

Quiero una güeb

What the muuuu!Quizá haya gente que piense que ya no hay nadie que entra por la puerta de tu despacho y dice algo como:

- Hola, buenos dí­as. ¿Es aquí donde hacen güebs?

- Errrr… si, supongo.

- ¿Y me podrían hacer una? ¡Pero que sea bonita, eh!

Y listo, el señor se irá con una preciosa web… o no, o yo que sé. Y le valdrá… o no, o yo que sé.

Pues ésto sigue pasando. Y el señor puede ser una multinacional, la charcuterí­a de la esquina, el departamento de marketing (véase mercadotecnia) o su santidad el Papa.

En ese proceso de educación del cliente, la gente de FuelledOnCoffee.com (bonito nombre) ha hecho una bonita guí­a para tratar de asegurarse que el cliente obtiene algo útil y encima salga satisfecho.

Algunas de las preguntas que hay que plantear al cliente, según ellos:

  1. ¿Por qué necesitas un sitio web?
  2. ¿Cuál va a ser el propósito del sitio?
  3. ¿A quién va a ir dirigida la web?
  4. ¿Quién va a dotarla de contenido?
  5. ¿Cada cuánto se va a actualizar?
  6. ¿Voy a necesitar mucho ‘ancho de banda’?
  7. ¿Tengo ya un ‘nombre de dominio?
  8. ¿Tengo ya hosting, un lugar donde alojar la web?
  9. ¿Entiendo por qué la ‘usabilidad’ es importante? ¿Y la ‘accesibilidad’?

La guí­a:
I want a website but I don’t know wehere to start

La web no es de todos

Posteo luego existoO al menos esa es la sensación que tengo.

Siempre se me aparecen los mismos nombres por Internet en general y por la blogosfera en particular. Sólo hay un gurú de usabilidad (bueno, 2 o 3), un gran emprendedor (que apesta), un buscador, 1 …

¿Soy yo o la web es pobre hasta la indigencia?

¿Cuántos millones de internautas puede haber? ¿Y de verdad que sólo hay entre 5 y 10 “sabios”? Je, pues que no vayan todos juntos en el mismo avión… por si acaso, digo.

Puf, y el nivel de actualización es sobrehumano. Algunos individuos (de los grupos, ni hablo) llegan a poner más de 5 posts al dí­a. Joer, yo debo tener del orden de 6-7 ideas diarias si estoy en racha, y de ellas que puedan comunicarse alegremente y puedan llegar a ser interesantes para alguien que no esté en mi cí­rculo… pues 2 a la semana como mucho.

Los tí­os montan empresas (2, 3, …), dan conferencias, mantienen 1 blog corporativo y otro personal (enlazados, por supuesto), tienen mojo, y dan que hablar, para bien, o para mal.

Como dice un amigo, sólo falta que además sean majos.

Pues nada, os invito a liberaros de las cadenas, a usar otros buscadores, navegar por otras webs, crear nuevos gurús, adorarles y respetarles y sobre todo… a crearos vuestros blogs con vuestros artí­culos originales donde exponer vuestras ideas.

Salud… y anarkía.

Escribir para la web

Cada vez que tengo que redactar algún contenido para la web, y son unas cuantas veces, me maravillo de la capacidad de la gente para mantener el contenido de sus sitios webs.

Un redactor web no es un periodista, ni un copy, ni un novelista. Hay que tener muy claro una serie de cosas:

  • El estilo del sitio web en el que estás trabajando. No creo que exista una guÃía de estilo tipo “El Paí­s”, pero seguro que sabe implícita o explí­citamente, el estilo de redacción que hay que usar.
  • Los usuarios a los que va dirigida esa web. Si quieres llegar a ellos, claro.
  • El medio. Hay que tener siempre presente que se trata de web, que existen ciertas convenciones y que tienes muchos más recursos que en texto plano: enlaces, negritas, alts,… Gestionarlos correctamente es complicado, hay que conocer las herramientas de las que disponemos.

Y ahora unos consejos útiles a la hora de redactar textos.

  1. El usuario no lee, escanea, así­ que escribe textos cortos, claros y concisos.
  2. En web, el usuario elige el orden, que ve y que deja de ver, y es impaciente. No malgastes las palabras si quieres que se quede en tu web. Proporciona información útil y evita publicidad dentro del texto.
  3. Escribe en un lenguaje cercano a la lengua hablada. Seguro que te explicas más y te entienden mejor.
  4. Usa verbos expresivos, en activa y dirí­gete directamente al lector.
  5. Usa los recursos del HTML para facilitar el escaneo que hace el lector: negritas para destacar las ideas principales (sin abusar, obviamente), listas, subtí­tulos, … Evita las cursivas y las MAYÚSCULAS, dificultan la lectura.
  6. Organiza el contenido de mayor a menor interés. Si el usuario abandona, que se lleve consigo la idea principal.
  7. Usa un hiperenlace con sentido. No abuses. Un enlace llama la atención durante el escaneo, así­ que hay que usarlo con conocimiento. Y recuerda, el texto del enlace debe identificar a dónde se dirige. A no ser que seas del partido Haz clic aquí­.
  8. Revisa, revisa, revisa. Consulta a la RAE las dudas que tengas, no hay nada peor que una página o mail con faltas ortográficas y si otra persona puede revisar la versión final del texto mejor. Corrige frases, elimina párrafos innecesarios, re-formatea párrafos, …

Como 8 no es un número muy redondo, le voy a añadir un par de conclusiones.

Todo lo podrí­amos resumir en un Keep It Simple + Occam’s Razor salpimentado con sentido común y conocimiento de los recursos que el HTML proporciona.